Con un crecimiento interanual superior al 100%, el sector minero desplazó al tabaco y las legumbres, representando el 58% de las divisas provinciales en el inicio de 2026.
El primer bimestre de 2026 marca un punto estructural en la economía de Salta. Por primera vez en la historia reciente, la minería se consolidó como el complejo exportador líder, alcanzando los US$ 113 millones. Este desempeño representa un crecimiento del 101,8% respecto al mismo periodo del año anterior, posicionando a la actividad extractiva no solo como una promesa, sino como la realidad más dinámica del sector externo provincial, superando a pilares tradicionales como el tabaco y los cereales.

El oro de la mina Lindero, operada por Fortuna Mining, continúa siendo el pilar de este fenómeno con una producción trimestral de 21.545 onzas. A pesar de las tareas de mantenimiento técnico, el acopio estratégico permitió un incremento del 12% en el volumen producido. Sin embargo, el dato disruptivo lo aporta el litio: con el proyecto Mariana realizando sus primeras exportaciones y los avances en Centenario Ratones y Sal de Oro, el “oro blanco” comienza a traccionar la balanza comercial hacia niveles récord.

El reordenamiento del ranking exportador es elocuente. Mientras la minería explica casi el 60% de las ventas al exterior, las legumbres y los cereales han quedado relegados a un segundo y tercer plano con participaciones del 16,3% y 13,9% respectivamente. Este cambio de matriz no es un evento aislado de Salta, sino que consolida al NOA (Salta, Jujuy y Catamarca) como un bloque minero imparable que, en conjunto, exportó US$ 421 millones en lo que va del año.

El destino de estas exportaciones también revela el peso estratégico de la región en el mercado global: Estados Unidos y China encabezan la lista de compradores, demandando minerales críticos para la transición energética. El desafío para el resto de 2026 será sostener este ritmo de inversión y producción, asegurando que la transformación estructural de la economía salteña se traduzca en estabilidad de largo plazo y mayor integración con los proveedores locales de la Puna.