El BID, el CFI y la Mesa del Litio presentaron dos informes estratégicos para evaluar la demanda industrial y fortalecer las cadenas de valor provinciales, con una destacada presencia de autoridades y referentes de la región.
Durante la jornada “Minería y proveedores: dinamizando las economías regionales”, organizada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la Mesa del Litio, se presentaron dos relevamientos clave sobre el impacto del sector. El encuentro contó con la participación de los gobernadores Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), junto al secretario general del CFI, Ignacio Lamothe. Las investigaciones, elaboradas con la UIA, CAEM, ProPymes y Fundar, analizaron requerimientos para inversiones proyectadas por más de 50.000 millones de dólares.
En este marco institucional, la provincia de Jujuy tuvo un rol protagónico a través de sus principales actores sectoriales y gubernamentales. Se destacó la presencia de Arturo Pfister Puch en representación de la CAEM Jujuy y de Javier Grenni por la Cámara de Servicios Mineros de Jujuy (CASEMI). Asimismo, la comitiva jujeña sumó el acompañamiento técnico e institucional del ministro de Minería de la provincia Ing. José Gabriel Gómez y el Pte. de Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado (JEMSE) Dr. Exequiel Lello Ivacevich, ratificando el compromiso local con el desarrollo industrial.
Los estudios detallaron las enormes magnitudes operativas que requerirá la actividad en sus fases de construcción y producción. En el caso del litio, se demandarán anualmente unos 200.000 m³ de hormigón, 45.000 toneladas de acero estructural y más de 300 kilómetros de tuberías por proyecto. En tanto, el consumo energético proyectado alcanzará los 2 GW de electricidad continua y 1.000 millones de m³ de gas natural, sumado a un volumen masivo de reactivos químicos como soda ash y cal.
A pesar de las capacidades fabriles existentes en rubros como metalmecánica, piping y logística, los analistas advirtieron sobre las barreras de entrada para las pymes. Para ingresar a la cadena de suministros, las empresas deben superar exigentes procesos de homologación, certificaciones de calidad y estándares técnicos rigurosos. A esto se añade la dificultad de financiamiento para afrontar la escala de contratos simultáneos en grandes obras.
Frente a este escenario, las autoridades regionales e institucionales coincidieron en la necesidad de articular herramientas financieras y alianzas estratégicas. Lamothe confirmó que las provincias de la Mesa del Litio estructuran fondos de garantía específicos para capital de trabajo. En paralelo, se impulsará la conformación de Uniones Transitorias de Empresas (UTE) y esquemas de asistencia técnica para asegurar la inserción sostenible de la industria local.






