Un equipo de especialistas del INTA Córdoba y el Conicet comprobó que el seguimiento del verdor en las plantas permite identificar genotipos con mejor rendimiento y resistencia frente al estrés hídrico.

Investigadores del Instituto de Fisiología y Recursos Genéticos Vegetales, perteneciente al INTA y al Conicet, ambos con sede física y laboratorios en la ciudad de Córdoba, determinaron que el monitoreo del contenido de clorofila constituye un indicador clave para seleccionar cultivos más resistentes al déficit hídrico. La metodología se enfoca en analizar la capacidad de la planta para sostener su proceso fotosintético durante periodos prolongados de escasez de agua. La iniciativa busca aportar herramientas eficientes al mejoramiento genético en un escenario climático complejo.

Según detallaron los especialistas del grupo de Fisiología del Estrés Hídrico y Microorganismos, las plantas que conservan niveles elevados de pigmentación foliar utilizan la energía lumínica con mayor eficiencia. Mientras que la mayoría de los cultivos degrada sus clorofilas y reduce su rendimiento ante la falta de agua, ciertos genotipos de soja, papa y diversos cereales logran preservar su verdor. Esta cualidad les permite continuar sintetizando biomasa y sostener la productividad en condiciones adversas.

La evaluación del verdor vegetal destaca por su accesibilidad operativa y bajo costo en comparación con otras metodologías de laboratorio. La medición puede realizarse a través de dispositivos portátiles de mano directamente en el lote, como así también mediante sensores remotos o técnicas analíticas de alta precisión. Esta versatilidad facilita el análisis rápido de grandes volúmenes de material genético, optimizando los tiempos de selección en los programas de investigación agrícola.

El desarrollo cobra relevancia ante el límite biológico que registran las mejoras tradicionales basadas en la arquitectura del cultivo o la distribución de biomasa. La incorporación de parámetros fisiológicos en la selección vegetal permite identificar con mayor precisión aquellos materiales aptos para afrontar la variabilidad climática. Los científicos remarcaron que el parámetro representa una estrategia prometedora para asegurar la estabilidad de los rindes en sistemas productivos expuestos a restricciones hídricas.