A través de una nueva asignación presupuestaria estratégica, el Ejecutivo volcará los recursos provenientes de la explotación minera en proyectos viales, hídricos y de servicios para mejorar la calidad de vida en las comunidades puneñas.
El Gobierno de la Provincia de Jujuy anunció un esquema de asignación presupuestaria mediante el cual los ingresos percibidos en concepto de regalías mineras serán destinados de manera directa a la ejecución de obras públicas en la región de la Puna. La medida busca transformar los réditos de la actividad extractiva en infraestructura de base que impacte de forma directa en el desarrollo socioeconómico de las comunidades locales.
Los fondos recaudados se focalizarán prioritariamente en la optimización de caminos, la consolidación de redes viales estratégicas y el fortalecimiento de la infraestructura hídrica para garantizar el acceso al recurso en zonas áridas. Asimismo, se contemplan partidas específicas para mejorar la conectividad digital y los servicios básicos en los parajes más alejados del territorio puneño.
Desde el Ministerio de Hacienda y Finanzas destacaron que esta política de redistribución busca asegurar un círculo virtuoso donde la riqueza generada por los proyectos mineros retorne a la sociedad en forma de bienes públicos tangibles. La premisa oficial apunta a equiparar las oportunidades de crecimiento y arraigo de los pobladores locales frente al acelerado avance de la industria extractiva en el norte provincial.
Las obras comenzarán a licitarse de manera paulatina durante el corriente mes, priorizando aquellas comunas que registran mayores necesidades logísticas y de servicios básicos. Con esta decisión, la administración provincial refuerza su control sobre el impacto territorial de la minería, consolidando un modelo de gestión enfocado en el desarrollo federal y sostenible.






