El oficialismo postergó el debate del proyecto de “Inviolabilidad de la propiedad privada” por falta de votos, mientras la FAA (Federación Agraria Argentina) advierte sobre los riesgos de soberanía, seguridad y control de recursos hídricos.
La intención del Gobierno nacional de reformar la Ley de Tierras volvió a encontrar un freno en el Senado. Ante la falta de consensos necesarios para garantizar la aprobación del proyecto —impulsado principalmente por el ministro Federico Sturzenegger—, el oficialismo debió postergar el debate en el recinto hasta el próximo 6 de agosto. La iniciativa, que forma parte de un paquete más amplio denominado de “Inviolabilidad de la propiedad privada”, busca flexibilizar las restricciones vigentes para la adquisición de campos por parte de capitales extranjeros.
Desde la Federación Agraria Argentina (FAA), presidida por Andrea Sarnari, expresaron una profunda preocupación ante el avance de esta propuesta. La entidad recordó que la Ley 26.737, vigente desde 2011, establece límites precisos a la compra de tierras por extranjeros para resguardar la soberanía y fomentar el arraigo de los productores locales. Según la FAA, el proyecto actual no solo eliminaría estos topes, sino que delegaría la potestad de rechazar operaciones en instancias gubernamentales, facilitando una mayor concentración de la propiedad.
Uno de los puntos más críticos señalados por los federados es la eliminación de las restricciones para comprar tierras en zonas de frontera, lo cual consideran un riesgo grave en términos de seguridad nacional. Asimismo, advirtieron sobre la desprotección de los recursos hídricos: el proyecto ignoraría las consideraciones actuales sobre tierras que contienen cuerpos de agua, poniendo en juego un activo estratégico de creciente valor global.
Para los productores, el retroceso en estas regulaciones atenta directamente contra el desarrollo rural y la competitividad de los trabajadores argentinos frente a empresas foráneas con mayor espalda financiera. Ante este panorama, desde Federación Agraria hicieron un llamado urgente a los senadores para que rechacen la iniciativa en la próxima sesión, subrayando que la flexibilización planteada resulta, en sus palabras, “inconveniente y desaconsejable en muchísimos sentidos”.





