La derogación de normativas sanitarias que regulaban el ingreso de fruta extranjera generó profunda preocupación en el norte de Salta. Desde el sector productivo y gubernamental advierten sobre el peligro de ingreso de plagas cuarentenarias como el Fusarium TR4.
Una fuerte polémica sacude al norte argentino tras la decisión del gobierno nacional de dejar sin efecto regulaciones fitosanitarias históricas. La medida, instrumentada a través de la Resolución 114 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, eliminó barreras de protección que impedían la llegada de bananas procedentes de países con presencia de plagas destructivas.
El gobernador salteño, Gustavo Sáenz, cuestionó duramente la resolución al señalar que fue tomada “desde un escritorio” y sin consultar a las provincias productoras. El mandatario advirtió sobre el inminente peligro que esto representa para las aproximadamente 3.000 hectáreas dedicadas al cultivo de la fruta en la región, principalmente concentradas en los departamentos de Orán y San Martín, que aportan entre el 65% y el 70% de la producción nacional de banana.
Entre las principales amenazas sanitarias señaladas por productores y medios locales se encuentra el hongo Fusarium Raza Tropical 4 y la sigatoka. Los especialistas alertan que la introducción de estas patologías podría inutilizar los suelos agrícolas por un período prolongado de hasta tres décadas, destruyendo por completo la economía regional de los valles subtropicales norteños.
Ante este panorama, la exigencia central de los productores locales apunta a rediscutir los controles fronterizos y garantizar mecanismos de salvaguarda que protejan la sanidad de los bananares salteños frente a una apertura comercial considerada por el sector como una seria amenaza para la producción regional.







