La actualización del esquema sanitario reduce la cantidad de dosis aplicadas y suma herramientas digitales para simplificar los registros.
El Gobierno nacional dispuso modificaciones en el esquema de vacunación contra la fiebre aftosa, una medida que, según estimaciones oficiales, podría generar un ahorro cercano a los 25 millones de dólares para el sector ganadero.
La decisión fue comunicada en el marco de las políticas sanitarias que coordina el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), organismo responsable de la prevención y control de enfermedades animales en el país.
Uno de los principales cambios consiste en la reducción de dosis aplicadas, ya que dejarán de vacunarse alrededor de 16 millones de animales en categorías que presentan inmunidad comprobada, lo que permitirá optimizar los costos de las campañas sanitarias sin afectar el estatus sanitario del país.
En este contexto, a partir de 2026 la segunda campaña anual de vacunación estará focalizada únicamente en terneros y terneras, mientras que el resto de las categorías no formará parte de esa instancia de aplicación.
Otra de las novedades es la incorporación de herramientas digitales para el registro sanitario. El nuevo esquema prevé la implementación de un sistema de acta digital a través de una aplicación móvil, que permitirá agilizar los controles y reducir el uso de documentación en papel durante las campañas de vacunación.
Desde el organismo sanitario destacaron que estas modificaciones se implementan manteniendo el estatus sanitario de la Argentina como país “Libre de Fiebre Aftosa con vacunación”, una condición clave para sostener los mercados internacionales de la carne.
Para los productores, la actualización del plan sanitario representa una combinación de reducción de costos, modernización administrativa y mantenimiento de estándares sanitarios, factores considerados estratégicos para la competitividad del sector ganadero.







