Mario Ravettino, vicepresidente del IPCVA, enfatizó la necesidad de una visión integral de la cadena cárnica y destacó a los mercados asiáticos y estadounidense como pilares estratégicos para la exportación.
En el marco de una jornada ganadera realizada en 9 de julio, Buenos Aires, el vicepresidente del IPCVA, Mario Ravettino, planteó una hoja de ruta clara para la ganadería nacional: trabajar bajo un concepto de “cadena de ganados y carnes” donde la producción, la industria y la comercialización actúen de forma sinérgica. Según el dirigente, el objetivo es dotar al productor de herramientas e información precisa que le permitan planificar inversiones a largo plazo.
Ravettino puso el foco en el sudeste asiático, identificándolo como el destino con mayor potencial de crecimiento debido al aumento del poder adquisitivo en la región. El dirigente explicó que el consumidor asiático presenta hábitos distintos a los occidentales, integrando la carne con vegetales y condimentos sin la segmentación de cortes típica de nuestro país. Al respecto, destacó que China debe ser tratada como un mercado múltiple y diverso, “como si fueran 20 países en uno”, lo que requiere una estrategia comercial y sanitaria fina.
Uno de los anuncios más relevantes fue la expectativa sobre la exportación de menudencias hacia China. Tras las recientes misiones comerciales, se espera que el protocolo se implemente antes de fin de año, lo que abriría una nueva vía de valorización para la industria local. Además, Ravettino subrayó el papel del mercado estadounidense, donde se prevé un incremento significativo en los envíos, pasando de 20.000 a unas 100.000 toneladas anuales gracias a la ampliación de los cupos de exportación.
Para el dirigente, la Argentina cuenta con las condiciones agroecológicas necesarias para consolidarse como uno de los principales proveedores mundiales de proteína animal. En un escenario internacional incierto, marcado por tensiones globales, la demanda de carne bovina se mantiene firme, posicionando a los mercados asiáticos y a Estados Unidos como los destinos clave para garantizar la competitividad y el crecimiento de la cadena cárnica nacional.







