La restricción en el suministro de gas natural y los costos desmedidos de importación ponen en riesgo la producción regional, las exportaciones y miles de puestos de trabajo.

La Unión Industrial de Jujuy (UIJ) ha encendido las alarmas ante la crítica situación que atraviesa el sector productivo regional debido a las restricciones en el abastecimiento de gas natural. Las recientes medidas nacionales de reordenamiento energético impactaron directamente en el NOA, obligando a las industrias a operar bajo esquemas mínimos o a considerar la paralización total de sus actividades.

El impacto es transversal y golpea a cadenas estratégicas como la azucarera, minera, citrícola, papelera y alimenticia. Estas actividades, intensivas en el uso de energía, requieren de un suministro firme y previsible para mantener su competitividad, algo que hoy resulta imposible de garantizar bajo el escenario actual.

A la falta de suministro se le suma una barrera económica insalvable: la necesidad de recurrir al Gas Natural Licuado (GNL). Con valores cercanos a los US$ 24 por millón de BTU, el costo del gas se multiplica exponencialmente, tornándose totalmente incompatible con la estructura de costos de las empresas locales.

Ante este panorama, la UIJ ha exhortado a las autoridades provinciales a gestionar medidas urgentes ante la Nación. La entidad advierte que la interrupción de la producción en una región de actividades altamente estacionales puede derivar en consecuencias irreversibles, afectando no solo la economía actual, sino también el futuro de las inversiones y el empleo genuino en la provincia.