Una firma cordobesa pisa el acelerador en General Cabrera con una unidad industrial que procesará 150 toneladas diarias de maíz. La estrategia busca sumar sémolas, harinas y futuros snacks al portafolio de la compañía.
Prodeman, el histórico referente de la industria del maní, ha dado un giro estratégico en su modelo de negocios al confirmar la construcción de una nueva planta dedicada exclusivamente al procesamiento de maíz. Con una inversión que apunta a la eficiencia operativa y la automatización, la compañía busca no solo diversificar su oferta, sino consolidar su rol como motor de valor agregado agroindustrial en la provincia de Córdoba.
La nueva unidad, actualmente en su segunda etapa de ejecución, contará con una nave de 2.000 metros cuadrados y un sistema de procesamiento diseñado para alcanzar una capacidad de 150 toneladas diarias de maíz. Esto se traduce en una producción mensual proyectada de 3.000 toneladas de sémolas y harinas, con la posibilidad concreta de duplicar este volumen en el futuro. Según Gustavo Cavigliasso, integrante del Directorio, la apuesta responde a una visión de largo plazo donde la innovación y la tecnología son el eje para escalar desde la producción primaria hacia productos terminados de alta demanda.
El ambicioso plan de expansión de la firma en General Cabrera no se limita al maíz. En paralelo, Prodeman construye una planta de 10.000 metros cuadrados para fortalecer su marca Maní King, orientada a productos de mayor valor agregado como pastas, snacks saludables y maní tostado. Esta nueva infraestructura es clave para optimizar procesos críticos, como el manejo de alérgenos y la seguridad alimentaria, estándares indispensables para competir en los mercados internacionales más exigentes.
La inauguración de la planta de maíz, prevista para enero de 2027, marcará el inicio de una nueva unidad de negocios para la empresa. Con estas inversiones, que han generado empleo directo e indirecto para decenas de proveedores locales, Prodeman reafirma que la clave para la sostenibilidad agroindustrial no es solo producir materia prima, sino transformarla en el origen, integrando tecnología de vanguardia para responder a un mercado global cada vez más dinámico y sofisticado.







