Legisladores nacionales presentaron una iniciativa para reducir la alícuota del 21% al 10,5%. Buscan equiparar la carga impositiva del huevo con la de otras carnes y fomentar el consumo de una de las proteínas más accesibles de la canasta básica.

Un nuevo proyecto de ley en el Congreso de la Nación busca corregir una asimetría impositiva que el sector avícola arrastra desde 2017. La iniciativa, impulsada por los diputados Guillermo Michel y Marianela Marclay junto al senador Adán Bahl, propone reducir el IVA del 21% al 10,5% para los huevos frescos y sus derivados industriales (ovoproductos). El objetivo central es otorgar al huevo el mismo tratamiento fiscal que ya reciben otras proteínas animales como la carne aviar, porcina y bovina.

Desde la reforma fiscal de hace casi una década, el huevo quedó como la “excepción” dentro del mapa proteico, manteniendo la tasa general mientras que otras carnes gozan de la alícuota reducida. Los fundamentos del proyecto señalan que esta medida busca promover la “igualdad tributaria” y aliviar el costo final para los consumidores, considerando que Argentina es uno de los mayores consumidores mundiales, con un promedio de 398 huevos por persona al año.

El alcance de la propuesta es amplio, ya que incluye no solo al huevo en cáscara, sino también a productos con valor agregado como el huevo líquido, yema, albúmina y productos deshidratados. Para las provincias productoras como Entre Ríos y Buenos Aires, esta modificación representaría un impulso clave a la competitividad, permitiendo que el sector formalice su cadena y sostenga el crecimiento del 8,82% registrado durante el último año.

De aprobarse, el impacto se sentiría directamente en la góndola. Al ser un alimento de alta rotación y gran valor nutricional, la rebaja impositiva permitiría que el huevo refuerce su posicionamiento como la proteína más económica del mercado interno. Ahora, el proyecto deberá iniciar su recorrido por las comisiones legislativas para buscar el consenso necesario que lo convierta en ley.