La automatización avanza en los sistemas productivos y plantea un cambio en los perfiles laborales que demandará el sector en los próximos años.
La incorporación de inteligencia artificial y automatización en los procesos productivos deja de ser una proyección de futuro para convertirse en una realidad que redefine la competitividad de las empresas. En sectores como la agroindustria y la minería, el foco ya no está solamente en la reducción de costos o de personal, sino en la transformación de la estructura laboral y tecnológica.
Especialistas del sector señalan que el cambio no implica necesariamente la desaparición de puestos de trabajo, sino una reconfiguración de los perfiles profesionales. Según estudios recientes, el 55% de los directores ejecutivos a nivel global planea ampliar sus plantillas, aunque con una mayor demanda de perfiles técnicos capaces de supervisar sistemas digitales y automatizados.
En este contexto, las tareas más vulnerables son aquellas de carácter rutinario o repetitivo, como ciertos procesos administrativos o de monitoreo básico. En contrapartida, surgen nuevas oportunidades vinculadas a la gestión y coordinación de sistemas automatizados, una función que algunos analistas denominan “orquestación de procesos”.
Sin embargo, el avance de estas tecnologías también plantea interrogantes. Cerca del 31% de los líderes empresariales manifiesta preocupación por la posibilidad de que las nuevas generaciones desarrollen menor criterio profesional si la resolución de problemas depende exclusivamente de herramientas automatizadas. Por ello, la formación académica y técnica aparece como un factor clave para equilibrar el uso de la tecnología con la toma de decisiones humanas.
En regiones productivas como Jujuy, donde la actividad agropecuaria y minera tiene un peso estratégico en la economía, la capacitación de ingenieros, técnicos y especialistas será determinante para adaptarse a este nuevo escenario tecnológico.
De acuerdo con analistas del sector, la figura del “orquestador de procesos” —profesionales capaces de interpretar datos, supervisar sistemas automatizados y tomar decisiones estratégicas— podría convertirse en uno de los perfiles más demandados en los próximos años dentro de la producción moderna.







