“AMPLIFICADOR” DEL VINO ARGENTINO
Con la participación de expertos como Fabricio Portelli y la chef Dolli Irigoyen, la cuarta edición del festival demostró que el vino jujeño ya no es una curiosidad, sino una potencia cultural.
La Quebrada de Humahuaca vivió tres jornadas que quedarán en la memoria de la vitivinicultura regional. La cuarta edición de la Vendimia de El Bayeh, celebrada entre el 21 y el 23 de marzo, cerró en Maimará confirmando que el vino de altura es mucho más que un producto: es un vehículo de identidad que conecta a Jujuy con el mundo.
“El vino es un micrófono que te acerca al mundo, un amplificador”, definió el especialista Fabricio Portelli, uno de los invitados destacados. Para el sommelier, la joven industria jujeña ha sabido construir un mensaje potente combinando la prolijidad técnica con la fuerza del paisaje andino. Aunque la región es pequeña en superficie (con apenas 12 productores asociados), su impacto sensorial es masivo.
El evento recorrió Purmamarca y Maimará con hitos que marcaron la agenda enoturística de este 2026:
• El Tren del Vino: El Tren Solar de la Quebrada se transformó en un aula itinerante donde se debatió el futuro de los suelos de altura.
• Banquete de Altura: La reconocida Dolli Irigoyen diseñó un menú exclusivo frente a la Paleta del Pintor, maridando sabores locales con la selección de Bodega El Bayeh.
• Cierre Multitudinario: La “Bacanal” del lunes 23 puso el punto final con el concierto Delirio Electro-Orquestal y una peña folclórica que unió a locales y turistas en una celebración de fin de cosecha.
Sin techo a la vista Daniel Manzur, director de Bodega El Bayeh, destacó el trabajo conjunto de la Asociación de Bodegas de la Quebrada. “Venimos entendiendo la región, el clima y el suelo, y eso se refleja en la calidad. No existe techo, cada añada es un nuevo desafío”, afirmó. Con 23 años de historia desde los primeros pioneros, la vitivinicultura de la Quebrada ya no pide permiso: hoy lidera la narrativa del “nuevo vino argentino”.







