Tras la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) otorgada por Catamarca, que se suma a la de Salta, el yacimiento se posiciona como un proyecto construction-ready. El hito marca un antes y un después en la minería de escala internacional en la región.

El proyecto Diablillos ha superado su barrera regulatoria más compleja. Con la obtención de la DIA por parte del Gobierno de Catamarca, AbraSilver Resource ha completado el ciclo de permisos ambientales necesarios para avanzar hacia la etapa de construcción. Este paso, que se suma a la aprobación previa en Salta, elimina un factor crítico de incertidumbre y valida la solidez técnica y ambiental del emprendimiento, recientemente ratificada por su Estudio de Factibilidad Definitivo (DFS).

Uno de los pilares que permitió este avance es la ratificación legislativa del acuerdo de cooperación entre Salta y Catamarca. Este convenio es, en sí mismo, un caso de estudio para la gestión de recursos naturales en zonas limítrofes: al establecer un marco institucional único para jurisdicción, regalías e impuestos, despeja el camino para los inversores. La previsibilidad jurídica, sumada a los beneficios del RIGI, sitúa a

Diablillos en una posición de vanguardia frente a otros proyectos mineros en el país.

El proceso de aprobación no fue un mero trámite administrativo, sino el cierre de un riguroso esquema de evaluación que integró consultas públicas y participación comunitaria, fundamentales para garantizar la licencia social. Ahora, la empresa entra en una fase de ejecución que incluye la ingeniería de detalle, la contratación del EPCM (Ingeniería, Procura y Construcción) y el inicio de obras tempranas previsto para el tercer trimestre.

Con este escenario, Diablillos se consolida como un caso testigo de transición exitosa de la exploración a la operación minera a gran escala. La apuesta por tecnologías de lixiviación en pilas y una hoja de ruta definida anticipan que el proyecto no solo será una fuente relevante de divisas, sino un polo de desarrollo industrial para el noroeste argentino, demostrando que la minería de clase mundial es factible cuando existe articulación interprovincial y rigor en la planificación.