La firma de certificación e inspección técnica apuesta por mano de obra local y alianzas universitarias para elevar los estándares de calidad exigidos por la industria minera sanjuanina.
La consolidación de San Juan como capital minera de la Argentina no solo trae consigo grandes proyectos de extracción, sino una profunda transformación en su ecosistema de servicios. En este contexto, Lenor Argentina anunció oficialmente su llegada a la provincia con el objetivo de convertirse en un aliado estratégico para los proveedores locales, brindando servicios de certificación, ensayos técnicos e inspección. La movida, impulsada por la reciente aprobación de la Ley de Proveedores Mineros, busca profesionalizar la cadena de valor que rodea a los grandes yacimientos.
El CEO de la firma, Julio Made, enfatizó que la elección de San Juan responde a la necesidad de acompañar un proceso de expansión que consideran “irreversible”. “El mundo necesita los minerales que produce esta provincia”, sentenció, al tiempo que destacó el alto nivel técnico del recurso humano local. En una clara apuesta por la integración, la empresa confirmó que la totalidad de su equipo será sanjuanino, capitalizando el “ADN minero” que caracteriza a los profesionales de la región.
El plan de trabajo incluye la creación de la “Academia Lenor”, un espacio dedicado a la formación técnica continua, sumado a una alianza estratégica con la Universidad Católica de Cuyo. Según explicó la rectora María Laura Simonassi, la institución acompañará este proceso desde su Facultad de Ciencias Químicas y Tecnológicas y el Laboratorio Grafiña, respondiendo al creciente interés estudiantil por carreras vinculadas a la gestión ambiental, higiene y seguridad.
La llegada de Lenor es un reflejo de un mercado que exige estándares cada vez más elevados. La minería moderna requiere trazabilidad, seguridad y certificaciones internacionales, y la capacidad de las empresas locales para adaptarse a estos niveles determinará su competitividad en el largo plazo. Al fortalecer el entramado de servicios técnicos y académicos, San Juan no solo exporta minerales, sino que consolida un polo de conocimiento y tecnología aplicado a la industria de gran escala.





