Desarrollados tras años de investigación en semillas híbridas y cultivados en el norte provincial, estos coloridos frutos se convirtieron en un éxito rotundo de ventas en todo el país gracias a su sabor más suave y sus propiedades antioxidantes.
El sector hortícola nacional sumó un nuevo protagonista con sello jujeño. Producidos en la localidad de Yuto por el productor José Checa, los pimientos violeta irrumpieron con fuerza en el mercado a partir de mayo, logrando una aceptación inmediata y posicionándose como uno de los productos más buscados por los consumidores de distintas provincias.
Lejos de ser una casualidad, la nueva variedad es el resultado de un riguroso proceso de investigación genética mediante semillas híbridas y pruebas de adaptación en el campo. A diferencia de las versiones tradicionales, este pimiento se destaca por un sabor más suave que el rojo y el verde, además de un atractivo colorado oscuro asociado a la presencia de antioxidantes.
El fenómeno comercial superó todas las expectativas iniciales de los productores locales. Con una disponibilidad todavía limitada que le otorga un valor diferencial, el producto ya se comercializa con gran éxito en plazas exigentes como Buenos Aires, Rosario, Mendoza y Bahía Blanca. Este auge se enmarca en un cambio profundo en los hábitos de consumo, donde la alimentación saludable y la incorporación de alimentos funcionales ocupan un lugar central en la mesa de los argentinos.







