La matriz productiva de la región suma un nuevo actor estratégico. Tucumán formalizó su plan de producción de café a escala comercial con un objetivo disruptivo: integrar la cadena de valor de la firma Cabrales y avanzar en la sustitución de importaciones de granos provenientes de Colombia y Ecuador.


El proyecto no solo busca diversificar la hegemonía de la caña y el limón, sino que se apoya en tres pilares técnicos:


• Validación Agroecológica: Aprovechamiento de microclimas específicos en las yungas tucumanas y avances tecnológicos que permiten cultivos no tradicionales en Argentina.
• Alianza Industrial: El acuerdo con Cabrales asegura demanda inmediata, transformando un ensayo agrícola en un modelo de negocio con mercado garantizado.
• Sustitución de Importaciones: Un paso clave para reducir la dependencia de divisas en un sector históricamente importador.
La búsqueda de nuevas regiones productoras responde a una tendencia global ante el cambio climático. El NOA se posiciona como un “refugio productivo” con alto potencial de valor agregado.