La Asociación Argentina de Criadores de Merino (AACM) y el INTA renovaron su convenio de asistencia técnica, consolidando una articulación que desde 1990 transforma la producción ovina en el país. El acuerdo busca fortalecer la evaluación genética objetiva, permitiendo a los productores tomar decisiones basadas en datos científicos para mejorar la eficiencia y la calidad de la lana.
Uno de los pilares de este convenio es el sistema PROVINO Avanzado de evaluación genética. Este esquema de evaluación internacional permite a los cabañeros acceder al mérito genético de sus animales a través de las Diferencias Esperadas en la Progenie (DEP). Gracias a esta información, es posible comparar reproductores de distintos planteles con total transparencia, acelerando el progreso de los rodeos y mejorando la competitividad de la fibra argentina en mercados exigentes.
La renovación del acuerdo no solo mira al pasado, sino que proyecta una nueva etapa tecnológica. Entre los objetivos próximos se destacan:
• Identificación electrónica: Automatización de la captura de datos a campo.
• Integración de bases de datos: Evaluaciones más completas y dinámicas.
• Incorporación de genómica: Sumar información de ADN para aumentar la precisión de los resultados.
Como señala el equipo técnico del INTA Bariloche, el éxito de este sistema depende de la calidad de los datos aportados por los criadores. La mejora genética es un proceso de largo plazo que requiere compromiso y continuidad. Con este convenio, Argentina reafirma su posición como referente internacional en la producción de lana Merino de alta calidad, combinando el rigor científico con la experiencia del productor.