Con licencia exclusiva del Grupo Prima, esta novedosa variedad de manzana atraviesa su segundo año de validación comercial en la Patagonia, combinando un color inédito con proyección de exportación.
La fruticultura argentina está siendo testigo de un hito con la llegada de Kissabel, una manzana que rompe con lo tradicional gracias a su distintiva pulpa roja. Bajo la licencia exclusiva del Grupo Prima (integrado por Patagonian Fruits y Moño Azul), esta variedad ya ha tenido sus primeras pruebas productivas en el Alto Valle del río Negro, específicamente en Mainqué y General Enrique Godoy. Tras una validación inicial con clientes locales en 2024, el proyecto entra ahora en una fase crucial de escala comercial.
Adrián Gutiérrez, gerente de Producción Primaria del grupo, destacó que esta temporada se centrarán en monitorear no solo el impacto visual del color, sino también aspectos técnicos fundamentales como la capacidad de conservación del fruto. Actualmente, la producción se desarrolla en seis hectáreas bajo la modalidad de demoplot, un paso necesario antes de escalar el cultivo de forma masiva una vez que los circuitos comerciales nacionales e internacionales estén plenamente consolidados.
Desde el punto de vista sensorial, la Kissabel se posiciona como un producto “premium” y disruptivo. Según informan desde Moño Azul, ofrece un sabor intenso y equilibrado entre ácido y dulce, con una textura notablemente crujiente. Una de sus características más llamativas, además del consumo en fresco, es que el jugo obtenido de estas manzanas mantiene una tonalidad rosa natural, lo que abre un abanico de posibilidades estéticas y gastronómicas únicas en el país.
Este avance se da en un contexto donde el mercado regional sigue priorizando la estética de las manzanas rojas tradicionales, a diferencia de Europa que tiende hacia las variedades bicolores. Sin embargo, la introducción de Kissabel marca un camino intermedio: innovación genética y diferenciación visual extrema para un consumidor que busca experiencias nuevas, sin descuidar la calidad y la firmeza que exige la logística moderna.







