Con la red de Invernaderos Km0, Río Negro logra producir 50.000 plantas de lechuga al año y avanza hacia la hidroponía para escalar su capacidad productiva.

La horticultura en la Patagonia está viviendo un cambio de paradigma. La red provincial de “Invernaderos Km0”, integrada por 14 unidades productivas, ha logrado vencer las barreras del frío, el viento y las heladas, consolidando un sistema que permite abastecer a más de 2.800 personas con hortalizas frescas. Este proyecto no solo reduce la dependencia de productos traídos de otras provincias, sino que genera desarrollo económico en comunidades donde la agricultura tradicional enfrentaba serias limitaciones.

El esquema productivo es preciso y eficiente: la red alcanza unas 50.000 plantas de lechuga anuales, además de una producción que supera los 27.000 kilos de tomate y 36.000 kilos de morrón por año en sus distintas unidades. La estructura, adaptada en tamaños según cada localidad —desde módulos de 750 m² hasta diseños específicos para parajes como Maquinchao—, permite una diversificación que incluye desde rúcula y acelga hasta remolacha y apio, asegurando frescura durante gran parte del año.

El próximo paso en la estrategia provincial es la tecnificación intensiva. En Sierra Grande y Bariloche, el Gobierno de Río Negro está implementando sistemas de hidroponía, una modalidad que permite cultivar sin suelo mediante soluciones nutritivas. Esta tecnología ofrece ventajas competitivas críticas en la región, como un mayor control sanitario, una optimización extrema del recurso hídrico y un aumento sustancial en la productividad por metro cuadrado.

Finalmente, el desafío de la Secretaría de Agricultura rionegrina es la escalabilidad. Según indicó el secretario Lucio Reinoso, el programa entra ahora en una etapa de transferencia de conocimientos, donde se buscará capacitar a productores privados para que repliquen el modelo. La meta es clara: transformar la experiencia pública en un motor de emprendimientos privados que aseguren la soberanía alimentaria de la región y mejoren la rentabilidad hortícola mediante el uso de tecnología de punta.